Para estos novios lo más importante en su día era estar acompañados de su familia y amigos. Como buenos “sanitarios” se notaba que cuidar de todos les salía de forma natural y se creó un ambiente en el que todos disfrutamos de su felicidad.
Su vocación formó parte de los detalles de la boda, ya que estuvieron muy pendientes de que todos los imprevistos de urgencias estuvieran cubiertos, trayendo incluso un desfibrilador para incluir como parte de la decoración.
El Pazo estaba precioso y tanto novios como invitados quedaron encantados de la gastronomía de Casa Solla.
Fotografía: Plumería
Música: Eventum
Peluquería: Marta Saiz
Fotomatón: 123 FLASH FOTOMATÓN
Hora Loca Galicia by LAS PILUCAS
Mesa dulce: Mr. Robinson